Tu primera noche en un club de electrónica

Entra pronto y ve arreglado. Con esas dos, ya vas mejor preparado que la mayoría de las primeras veces.
Lo demás es esto.
A qué hora entrar
Pronto. Y no es un consejo de cortesía, es el que más rentabiliza la entrada.
La entrada cuesta lo mismo entres a la hora que entres, así que llegar tarde es pagar la noche entera y quedarte con la mitad. Pero además, la primera hora tiene cosas que luego no se repiten:
- Sin cola: ni en puerta, ni en el guardarropa, ni en la barra.
- Eliges sitio. A las dos de la mañana te colocas donde puedes; a las doce, donde quieres.
- El sonido está más limpio. Una sala a media capacidad suena más abierta, y se aprecia lo que el equipo hace de verdad.
- Ves cómo se construye la noche. Una sesión no empieza en el clímax: se levanta. Si entras al final, te has perdido el recorrido y solo pillas la cima.
El set de apertura, además, es de los trabajos más difíciles del cartel: levantar una sala desde cero y dejarla lista para quien viene detrás. Cuando está bien hecho, se nota en toda la noche.
Qué ponerse
Arreglado y cómodo, en ese orden. Es una noche de club, no una fiesta de disfraces ni un festival de campo.
- Cuida el calzado. Es la pieza que más se mira y la que decide si aguantas la noche de pie. Un zapato bueno y cómodo resuelve las dos cosas.
- Piensa en capas. Se entra con frío de la calle y dentro sobra el abrigo. Para eso está el guardarropa: se deja al entrar y se olvida.
- Tejido que respire. Vas a bailar horas, y eso se agradece a las tres.
No hace falta etiqueta, pero sí criterio: la sala tiene un nivel y la gente viene arreglada. Ir en condiciones forma parte de la noche.
Qué llevar encima
- El DNI. Siempre, aunque aparentes cuarenta.
- La entrada en el móvil, con el brillo alto para que el lector la lea a la primera.
- Lo justo. Abrigo y bolso, al guardarropa; encima, lo que quepa en un bolsillo. Se baila mejor con las manos libres.
- Batería. El móvil se gasta y lo vas a necesitar para volver.
Dentro de la sala
Hidrátate. Suena a consejo de madre y es el que más se agradece a las cuatro de la mañana.
Ponte donde suene bien, no donde se vea bien. Pegado a la cabina se oye potencia; unos metros atrás, música. El centro de la pista, a media distancia, suele ser el mejor sitio de la sala.
No te obsesiones con reconocer los temas. No vas a reconocer casi ninguno, y no pasa nada: la gracia de una sesión es cómo se encadenan, no acertar los títulos. Si quieres llegar con contexto, los subgéneros del house es un buen atajo.
Cómo volver
Esta es la parte que hay que decidir antes de salir de casa, porque a las cinco de la mañana ya no se decide bien.
El metro no da servicio toda la noche. Si te vas de madrugada, la opción es taxi, VTC o autobús nocturno, y las tarifas suben justo a la hora a la que sale todo el mundo. Si vais varios, ir juntos sale a cuenta.
Qué funciona de madrugada en Madrid y qué no —búhos, taxi, VTC, BiciMAD—, en transporte nocturno.
Para el caso concreto de LAB The Club —que está dentro de la estación de Chamartín, con parada de taxis en la puerta— lo tenemos detallado en cómo llegar y cómo volver.
Preguntas frecuentes
¿A qué hora conviene llegar?
Pronto. La entrada vale lo mismo a cualquier hora, y la primera parte de la noche va sin colas, con sitio para elegir y con la sala sonando más limpia.
¿Puedo ir solo?
Sí, y es más común de lo que parece. En una pista nadie está pendiente de con quién has venido.
¿Hay que ir arreglado?
Sí, sin llegar a etiqueta. Es una sala con nivel: se viene arreglado y con buen calzado, que es lo que permite aguantar la noche.
¿Cuánto dura?
Una noche de club empieza tarde y se alarga hasta la madrugada. La hora de puertas y la de cada artista están en la ficha de la edición.
¿Dónde pruebo?
La próxima de La Malquerida, con su cartel y sus horarios, en la ficha de la edición. Y si estás comparando salas, cómo elegir una de electrónica en Madrid.
